DIETAS “MILAGRO” COMO IDENTIFICARLAS Y EFECTOS SECUNDARIOS

 

No hay día que pase sin que leamos algún artículo o publiquen en alguna revista algún tipo de dieta milagrosa o algún tipo de truco dietético hasta ahora desconocido que va a hacer que bajen peso drásticamente y que moldeen la figura de los practicantes de dichos milagros, o algún comentario en el gimnasio o en la calle sobre la dieta perfecta, todo basado en las prácticas de algún famoso o actriz o actor que ha seguido al pie de la letra dicha dieta, lo cual sin duda es erróneo ya que no es difícil ver a dichos famosos promocionar en diferentes fechas diferentes dietas más milagrosas que las anteriores, o cuando menos si no es erróneo del todo, sí que ha de despertar en nosotros una alarma en la mayoría de los casos por no decir en todos ya que estas dietas milagrosas suelen acarrear ciertos efectos secundarios que suelen ser bastante nocivos para la salud.

 

Para nosotros las dietas milagro no existen, ni los milagros que promueven son milagros, lo que existen son dietas equilibradas y adecuadas a cada persona, ya que una misma dieta no tiene por qué ser efectiva a dos alumnos diferentes, todo se ha de ir enfocando a cada individuo partiendo de una base general y afinándola poco a poco. Lo que existe es un trabajo a nivel físico y nutricional que nos ponga en marcha y haga que nuestro cuerpo funcione a la perfección dándole a nuestro organismo los nutrientes necesarios en cada momento.

 

Las mal llamadas dietas  milagro lo que hacen habitualmente es bajar la ingesta calórica drásticamente y eliminar ciertos ingredientes y alimentos hipercalóricos con el único fin de bajar mucho peso en muy poco tiempo, sin tener en cuenta el equilibrio en la alimentación y en la nutrición, provocando carencias y déficits de vitaminas, proteínas o minerales dependiendo que tipo de milagro sea el que buscamos.

Con el siguiente decálogo sobre la dietas milagro intentaremos destacar una serie de puntos básicos que hemos de tener en cuenta a la hora de seguir estas dietas para que podamos identificar las que no son sanas de las que sí lo son y así aprender a no poner en riesgo nuestra salud a costa de una bajada repentina de nuestro peso.

Seguro que conocemos a alguien que ha empezado la dieta “Dukan”, la dieta “de la “alcachofa”, la dieta del “pomelo”, la del “yogur” o la del “sirope de arce”, la de la piña, la del ayuno, incluso últimamente se han puesto de moda dietas especiales de marcas de suplementación que para supuestamente hacer una buena dieta has de tomar sus productos, que casualidad…

Nuestra recomendación inicial es cuando menos sospechar de todo este tipo de dietas que eliminen nutrientes o alimentos específicos, o que se basen principalmente en un tipo de macronutriente, tòmate el tiempo necesario para estudiar todas las indicaciones de dichas dietas y cuando menos aprende a identificar los posibles errores que puedan tener y así al me nos estar informado de los pros y de los contras que pueda tener dicha dieta.

Para saber si la dieta que hacemos roza cuando menos con lo poco saludable y pasa a llamarse “dieta milagro” solo hemos de buscar esta serie de señales que nos indicarán que probablemente la dieta que hacemos no es la adecuada y no es sana para nuestro organismo.

  1. Prometer resultados rápidos, normalmente acompañado de fotos del antes y el después de los practicantes de dicha dieta.
  2. Advertir del peligro de los productos de la competencia y recalcar los beneficios de los productos de su dieta y conseguir sus efectos.
  3. Realizar afirmaciones que suenen demasiado bonitas como para ser verdad.
  4. Dar conclusiones simples, en la nutrición no hay solo blancos o negros hay mucha escala de colores, y hay que saber hilar fino para cada individuo.
  5. Recordar algún tipo de estudio científico, normalmente de alguna universidad desconocida, estudios realizados con poca gente y poca seguridad. Los estudios en los que se basen dichas dietas han de ser realizados por universidades o entidades de prestigio reconocidos internacionalmente.
  6. Dar soluciones drásticas y radicales que a veces van en contra de los conocimientos científicos y nutricionales. Los cambios radicales siempre traerán efectos secundarios dañinos en uno u otro sentido.
  7. Eliminar alimentos “malos” y promocionar los alimentos “buenos”, todos los alimentos son buenos porque todos aportan nutrientes diferentes, lo que hay que aprender es a saber cómo, cuándo y en qué cantidad comerlos.
  8. Ofrecer complementos dietéticos vendidos por los prescriptores de las dietas, pueden ser complementos necesarios en caso de alguna carencia nutricional pero solo se han de usar en casos excepcionales y no ser nunca usados como sustitutivos de comidas, en todo caso como complementos nutricionales.
  9. No tener en cuenta la individualidad de la nutrición, es decir una misma dieta no tiene por qué funcionar a dos alumnos de igual modo.
  10. Prometer efectos duraderos sin promover cambios alimenticios hacia hábitos sanos.

Una sola de estas señales de alarma debería hacernos poner en cuarentena la dieta que estemos estudiando. Pero lo más normal es que estas dietas milagro tengan al menos 5 o más de las señales destacadas, lo cual nos ayudara sin duda a identificar dichas dietas y a poder evitarlas y con ello evitaremos sus efectos secundarios que en ocasiones pueden llegar a ser realmente dañinos para nuestra salud.

EFECTOS SECUNDARIOS DE DIETAS MILAGRO:

  • Efecto Yo-Yo, perdida repentina de peso seguida por una ganancia de peso normalmente mayor al bajado previamente.
  • Causan malos hábitos alimenticios, que provocan deficiencias y carencias de ciertos nutrientes como vitaminas, minerales, proteínas, etc.
  • Trastornos metabólicos que causan alteraciones cardiovasculares, trastornos dermatológicos, caída de cabello, etc.
  • Pérdida de masa muscular y de proteínas y mantenimiento del porcentaje de grasa.
  • Alteraciones psíquicas, insomnio, irritabilidad, ansiedad, etc.
  • Generan en la mayoría de los casos sentimientos de culpa al no conseguir efectos continuos lo que puede conllevar depresión, etc.
  • Pueden causar problemas de salud, que pueden llevar asociados otro problemas mayores tales como: mareos por ser dietas muy bajas en calorías y azúcar, estreñimiento, disminución de la atención, anemias ferropenicas, etc.

 

Mediante este articulo queremos que aprendáis a diferenciar una dieta saludable de una “milagrosa” que lo único que pueden es en el caso de las “dietas milagro” causarnos efectos secundarios indeseados y vaciarnos el bolsillo.

Antes de nada si quieres seguir una dieta porque crees que la necesitas, consulta a un especialista y no te guíes por un amigo un conocido o una revista que anuncie una dieta determinada, si identificas las señales antes mencionadas quiere decir que esa dieta no es segura y nada recomendable.

Si quieres que los efectos de la dieta sean los adecuados, que te hagan bajar de peso que mantengan tu masa muscular, que reduzcas el porcentaje de grasa corporal, has de acudir a un nutricionista profesional reconocido que te ajustara una dieta adecuada e individualizada y eso hará que tus progresos sean los adecuados y sin poner en riesgo tu salud.

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